SharingCar UFV
Plataforma de movilidad compartida para la comunidad universitaria.

Un campus que se quedaba sin sitio para aparcar.
La Universidad Francisco de Vitoria se enfrentaba a un problema de capacidad en sus aparcamientos. El crecimiento sostenido del número de alumnos hacía inviable absorber la demanda de vehículos privados sin construir nuevas infraestructuras — una inversión elevada y difícilmente escalable. Nos pidieron ayuda para resolverlo.
Seis años diseñando y evolucionando el mismo producto.
Diseñé y evolucioné la plataforma a lo largo de seis años, desde la primera exploración de alternativas hasta el producto actual.
Lideré la investigación en dos fases — antes y después del MVP — para entender qué frenaba realmente la adopción.
Diseñé las cuatro soluciones que resolvieron las barreras detectadas: trayectos recurrentes, compartir gastos, valoraciones y grupos con gamificación.
Amplié el alcance del producto para incorporar herramientas de gestión pensadas para la universidad, no solo para el estudiante.

El crecimiento sostenido del número de alumnos hacía inviable absorber la demanda de vehículos privados sin construir nuevas infraestructuras — una inversión elevada y difícilmente escalable para la universidad.
Antes de pensar en una app, exploramos otras vías
Sensorización de plazas
Saber en tiempo real qué plazas están libres para optimizar la ocupación.
Aparcamiento por horas
Rotar el uso de las plazas existentes entre distintos horarios y colectivos.
Ninguna de las dos atacaba la raíz: seguía habiendo el mismo número de coches entrando al campus cada día.
El problema no se resolvía gestionando mejor el aparcamiento. Había que reducir el número de coches.
Ahí nace la idea de compartir coche a través de una app. Antes de construir el producto completo, decidimos validar la idea.
MVP — interés sí, adopción no todavía
Antes de invertir en el producto completo, lanzamos un MVP deliberadamente pelado: publicar un trayecto, buscar un trayecto, y poco más — sin gastos compartidos, sin grupos, sin valoraciones. El objetivo era simple: comprobar si la idea tenía sentido.
Y lo tenía: muchas altas de usuarios interesados. Pero pocos trayectos reales compartidos. Registrarse no era lo mismo que compartir coche — faltaba algo para pasar del interés al uso real.


Investigación con usuarios — con datos de uso real
Volvimos a los usuarios, esta vez con datos de uso real, y detectamos cuatro frenos concretos a la adopción.
El mensaje no bastaba
La sostenibilidad funciona para captar registros por empatía, pero no activa el uso real. Hacían falta palancas de valor tangibles: tiempo, dinero o esfuerzo.
Falta de automatización y hábito
Publicar o buscar trayecto cada día generaba una fricción insostenible para rutinas fijas. Ir solo en coche seguía siendo la opción por defecto.
Fricción económica
Pactar y reclamar dinero en mano por la gasolina era una conversación incómoda entre desconocidos.
Incomodidad y desconfianza
Recelo natural a subirse al coche de un completo desconocido del campus.
Una función por cada barrera detectada.
Trayectos recurrentes
Resuelve la barrera detectada en research: nadie quería publicar o buscar trayecto cada día si su rutina en el campus era fija. Se publica una vez, con fecha de fin, y se repite solo.



Compartir gastos
Resuelve la barrera de quién paga qué. El driver decide si pide dinero por el trayecto — el reparto de gasolina deja de ser una conversación incómoda entre desconocidos.



Valoraciones
La barrera más difícil: subir al coche de alguien que no conoces de nada. Las valoraciones — con reseña, no solo estrellas — generan la confianza que el research identificó como el mayor freno a la adopción.


Grupos y gamificación
No nacieron de una barrera primaria, sino como refuerzo una vez el núcleo funcionaba: grupos para generar confianza desde el origen, y puntos por trayecto — como driver y como pasajero — para incentivar la recurrencia.


La plataforma universitaria de carpooling con mayor adopción de España.
3 cursos académicos consecutivos como plataforma líder.
El producto en pantalla.




El producto creció más allá del alcance original.
Con el tiempo, el producto evolucionó hasta incorporar herramientas de gestión y análisis para la universidad: no solo el estudiante que comparte trayecto, también la institución que necesita entender y gestionar la movilidad de su campus.
Un segundo stakeholder que no estaba en el encargo inicial, y que terminó siendo parte central del producto seis años después.
Continúa
Más proyectos
Coming soonMiguel Bellido
Design system, E-commerce
Coming soonAporta
App, Design system, Website
Coming soonHolcim
App, Design system
Coming soonDOCa Rioja
Design system, Digital product, Website
Coming soonClaimsolver
Design system, Digital product